Difícil cuestión saber que fue antes el huevo o la gallina, pero si nos preguntamos que fue primero; el rap o el sample, amigo mío; tenemos la respuesta.
El origen del sampler se remonta a los años 50, a partir del artilugio conocido como ‘dispositivo fonógeno’. Consiste en una cinta magnética circular montada sobre un tambor de cabezales y cuya velocidad de reproducción era controlada por un circuito conectado a un pequeño teclado musical, permitiendo generar todos los tonos sobre cualquier sonido previamente grabado. (Como una especie de sintetizador antiguo). Los primeros valientes que utilizaron este aparato para fines musicales crearon los movimientos musicales conocidos como música estocástica, la música concreta y la tape music.
Pero fue en 1960 cuando aparece el verdadero percusor analógico de los modernos samplers; el melotrón. A diferencia del anterior el circuito de cinta no es cerrado y además poseía varias pistas. La cinta, de pocos segundos de duración, era rebobinada automáticamente al llegar al final. Una de las principales desventajas, que comparte con los fonógenos es que el tiempo de ataque era lento. (Tardaba tiempo en cambiar de un sonido agudo a uno grave o viceversa.) A pesar de todo ello, grupos como los Beatles o los Rolling Stones se atrevieron a introducir sonidos en sus canciones con el melotrón.

Ya en los años 70, en Australia, aparece el primer sampler digital. Si avanzamos un poco más en la historia, en la década ochentera la compañía E-mu saca los famosos Emulator, que sedujeron al propio Stevie Wonder. Entrando más aún en los ochenta encontramos que marcas como Akai y especialmente Ensoniq con el Mirage de 1984 (el primer sampler con un precio inferior a los 2.000 dólares), hicieran posible llevar el sampling a un nivel más accesible.
Un golpe en el mercado de los samplers resultaron ser los modelos de E-Mu SP-12, y especialmente su modelo superior Emu SP-1200. Este último es un sampler creado esencialmente como caja de ritmos para sonidos capturados. Tenía unas características especiales que lo hicieron el instrumento favorito de los productores de la conocida como “edad de oro del hip hop” a comienzos de los años 1990. Akai , viendo el arrollador éxito en el mercado del SP-1200, fue mas allá con su serie MPC, una especie de híbrido entre un SP-1200 con mucha más memoria y un secuenciador MIDI.
Me molaria que la peña buscara más, que esta muy resumido pueden encontrar más cosasy que la gente, en general se queda en la superficie y no investiga.
Guerra chavales, que sin lucha no hay paz. Zazo. @zazonDAparty en Twitter.